Hace un año, en una cena de Halloween, en casa de mis vecinos, probé por primera vez una musaka con patata. Sí, había comido muchas veces musaka pero jamás se me había ocurrido ponerle patata. Fue una cena de esas en las que cada invitado lleva un plato. Rosa, una amiga de mis vecinos, se presentó con esta delicia y nos encantó. Mi marido, nada fan de la berenjena, se comió un platazo y repitió.
Como no conocía mucho a Rosa, me dio reparo pedirle la receta, pero lo que sí sabía era que la había preparado en Thermomix. Claro, de esta manera, la versión cambia mucho porque todo se hace al vapor y queda exquisita pero mucho más ligera que la versión en la que se fríe la patata y la berenjena.
Y bueno, después de varias pruebas que no me acababan de convencer, y algunos cambios en cantidades, ingredientes y tiempos, por fin di con la receta de musaka que me gusta, como la de Rosa (bueno, parecida, la suya estaba muy buena, que conste). Es como un pastelito salado de patata, berenjena y boloñesa. La cobertura de bechamel le da el toque final que hace que sea perfecto.
¡Os encantará!