La receta, ¡espectacular! Las fotos, ¡un buñuelo! He sacado la tarta fuera de la nevera y hacía tanto, tanto calor, que en diez minutos me chorreaba la nata por todos lados... :( ¡¡¡Ayyyy!!! ¡que rabia me ha dado! No sabía como hacer el corte para enseñaros lo buena que está, al final no se ve si hay plátano, dulce de leche, o que hay. Vamos, que si la he rellenado de garbanzos no os vais a enterar por la foto...jajaja Pero la tarta no puede estar más buena, ni puede engordar más, yo creo que eso es proporcional. Cuanto más rico, más calorías... Por eso, al terminar de comer un trozo cada uno, he ido directamente a mis vecinos, y ellos han aceptado amablemente un buen trozo de esta tarta casi light. ¡Normal! Si luego estoy todo el día haciendo dieta, ellos saben que tienen que colaborar con la causa.
Pues nada, hoy domingo nos hemos comido este delicioso postre. Es un clásico que no tenía en el blog y bien vale la pena darle un sitio.
Manos a la obra...